Todo va de mal en mejor

Dios nos llama a identificar y a enfrentar lo que realmente estamos pensando y sintiendo, porque sólo así podremos dejar las mentiras que hemos creído y fijarnos en la verdad de Dios.

Lorena SanMartín.

Líder Juvenil

¿Alguna vez has tenido uno de esos días donde todo va de mal en peor? Estoy segura que todos podemos recordar algún día así. Pero ¿qué tal si sentimos que toda la vida va de mal en peor? ¿Te has sentido así? Desanimado, decepcionado, sin esperanza – porque las cosas a tu alrededor no son como tú quisieras. Hoy Dios nos da un mensaje que nos puede ayudar a vencer esos sentimientos y ponernos a trabajar para un futuro mejor.  Podemos esforzarnos en la vida confiadamente, porque Dios está con nosotros y Él está haciendo algo cada vez más grande. 

Este mensaje nos fue dado por medio del profeta Hageo. Él habló al pueblo que había regresado a su tierra después de setenta años de exilio. Todo estaba en ruinas.

Su primera tarea fue la de reconstruir el templo dedicado a la adoración de Dios. Después de escuchar el primer mensaje de Hageo, se pusieron a trabajar. Pero estaban tristes, porque algunos de los más ancianos todavía recordaban la grandeza y la majestad del templo que se había perdido. Sabían que sus humildes esfuerzos jamás llegarían a igualar su belleza.

Pero en un momento Dios le habla y les dice: “Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! -afirma el Señor-. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! -afirma el Señor-. ¡Manos a la obra,
que yo estoy con ustedes! -Afirma el Señor Todopoderoso-.”  (Hageo 2:4)Este versículo es suficiente para demostrar que las cosas van de mal en mejor porque Dios está con nosotros. 

Dios nos llama a identificar y a enfrentar lo que realmente estamos pensando y sintiendo, porque sólo así podremos dejar las mentiras que hemos creído y fijarnos en la verdad de Dios.

Ellos se desanimaban, porque lo que hacían parecía insignificante. Esa fue la mentira que ellos creían: “lo que estamos haciendo no importa, porque nunca va a ser tan maravilloso como lo de antes.” ¿Qué mentiras crees tú? Quizás creas alguna de estas mentiras: “Nunca voy a poder superar las cosas malas que me han sucedido. Estoy condenado a repetir los errores del pasado. Mi situación nunca va a cambiar. Dios está enojado conmigo.” Tenemos que enfrentar las mentiras que creemos, para rechazarlas y poner en su lugar la verdad de Dios.

No creas esa mentira de que todo va de mal en peor. ¡No! Con Dios, todo va de mal en mejor. Acuérdate de que Él está contigo. Confía en que Él está haciendo cosas cada vez más grandes.
Pongamos manos a la obra, confiados en el Señor.